Hace ya casi ocho años que me encuentro radicada en el "Estado Jardin" pero pocos arboles he visto a mi alrededor, no mas edificios y el constante humo que emanan los carros y las fabricas. El sueño americano por fin realizado! Un sueño que consiste en cuatro paredes que con cada año que pasa te van encerrando entre un mundo tan surrealista que Salvador Dali le queda chico. La lluvia acida que no cesa y el invierno eterno que nunca desvanece, son los inevitables amigos de mis ventanas, que no hacen mas que enzeñar a mis ojos caidos el pronostico diario. Bufanda o paraguas? Quien sabra, en estos dias hay que salir preparado para la guerra no va y agarre uno el tan anticipado flu.
Tan hermoso que es mi "Estado Jardi," con sus tristes flores implorando a gritos el agua necesaria para colmar su sed. Esperando en cada dia que pasa un rayo de claridad y el fin del deficit estatal. Y que su fama no sea por causa de una serie televisiva de mafiosos italianos. Rodeado de mares impestados por la contaminancion y con arenas tan oscuras que el mismo cemento a veces es mas claro que los granitos cual rodean el mar. Tan bella su gente, compuesta por miles de etnicidades que sobreviven peleando por su individualidad, solo para ser aplastadas por la incomprension.
Estas son las bellezas de mi tierra adoptiva, que nada le tiene que envidiar a la natal. Ambas llenas de corruptos y esperando por un poder grandioso que les resuelva los mil y un enrredos en los cuales se encuentran estancados. Ambos vagabundos pidiendo limosna en la peor esquina del vecindario. Tan cerca del poder y asi tan lejos de alcanzarlo.
Que viva los estados estancados!